Fue todo tan rápido. Ese dolor sospechoso, mi terquedad por saber. Y luego la oscuridad. El silencio a mi alrededor. El silencio. Todo apuntaba a que antes del final de invierno… con las siluetas etéreas de los barcos, con los enamorados paseándose al atardecer y con la promesa hipócrita de la primavera. Todo apuntaba a que… antes del final del invierno…
Mi único pesar, el único (quizás) es no haber acabado casi anda. Cai todo es un bosquejo. Palabras dichas aquí y allá.