Mishima.

La belleza es como una muela con caries. Si la tocas con la lengua, duele para recordarte su importancia. Pero al final, hay que ir al dentista para que te la arranque y cuando miras aquella cosa tan pequeña dices: ¿Era esto? ¿Nada más que esto? Y te olvidas de ello.

El conocimiento puede convertir en arma una vida insoportable.